El buey zarco

By Octavio Pinto

Es honda noche El buey enloquecido ronda

la casa de la estancia; roncos perros le ochean,

con su mugir parece desarraigar la fronda,

y deshacer las fieles brasas que aun cuchichean

Ahora se da la vuelta por el río Sostiene

de su cuello un gran yugo -hiere el yugo la tierra-,

ya chapotea el agua; de pronto se detiene

Es sólo para alzar un mugido que aterra

¿Qué hierba le ha embrujado? ¿Qué luna, que sonido,

ha roto de sus pasos el ritmo de guerrero

con que ahuecaba el surco cabe el arado uncido?

Es el buey zarco de la estancia Tambaleante

baja por los riberos, recorre el campo entero

siempre mugiendo sordo, como un trueno distante