El Caballero del Febo a don Quijote de La Mancha

By Miguel de Cervantes y Saavedra

A vuestra espada no igualó la mía,

Febo español, curioso cortesano,

ni a la alta gloria de valor mi mano.

Que rayo fue do nace y muere el día.

Imperios desprecié; y la monarquía,

que me ofreció el Oriente rojo en vano,

dejé, por ver el rostro soberano

de Claridiana, aurora hermosa mía.

Améla por milagro único y raro;

y ausente en su desgracia, el propio infierno

temió mi brazo, que domó su rabia.

Mas vos, godo Quijote, ilustre y claro,

por Dulcinea sois al mundo eterno,

y ella por vos famosa, honesta y sabia.