El canto materno
Postrado el padre en miserable lecho
está por espantosa y cruel dolencia;
cercano halla el final de su existencia
y sollozos exhala de su pecho
Piensa que, bajo el hoy paterno techo,
mañana su familia , en la indigencia,
por siempre llorará su eterna ausencia
de duelo horrible el corazón deshecho.
Allí, mientras se queja el infelice,
la dulce esposa canta, y él le dice:
¿Cómo cantas, mujer, mientras me aflijo?
Muestra el niño que tiene entre los brazos,
y dice: -con el alma hecha pedazos-:
Canto porque no llore nuestro hijo.