El celaje

By Amado Nervo

¿Adónde fuiste, Amor; adónde fuiste?

Se extinguió del poniente el manso fuego

y tú, que me decías «hasta luego,

volveré por la noche» , ¡no volviste!

¿En qué zarzas tu pie divino heriste?

¿Qué muro cruel te ensordeció a mi ruego?

¿Qué nieve supo congelar tu apego

y a tu memoria hurtar mi imagen triste?

Amor, ¡ya no vendrás! En vano, ansioso,

de mi balcón atalayando vivo

el campo verde y el confín umbroso;

y me finge un celaje fugitivo

nave de luz en que, al final reposo,

va tu dulce fantasma pensativo.