El corazón

By Carlos Valverde López

Ni el torbellino gris del desencanto,

ni la corola blanca del deseo,

ni la torva cadena en Prometeo

trocará su latir en cruel espanto.

Ni la estampida negra en negro llanto

que el leviatán invoca en himeneo,

ni el rosa resplandor de un gineceo

conmoverán su pulso sin quebranto

No podrá el inmortal, el dulce arpegio

de la eternal Tanatos, ronca loba,

destrenzar el dogal de su razón

Sólo la voz sutil o el sortilegio

encendido por Eros en su alcoba

descorazonarán al corazón