El Cupido de cera
¡Qué bello amor de transparente cera!
¿Cuánto quieres, rapaz, por tu Cupido?
Tómalo desde luego, sólo pido,
señor, lo que tu mano darme quiera.
Decirte debo la verdad entera:
ni artista soy, ni su escultor he sido,
mas mi revuelto hogar, del dios de Gnido
la grata soledad ya no tolera
Ten este dracma, y al gentil infame
pon en mis brazos Aunque artero y ciego,
compañero lo haré, fiel y constante.
Ven, ¡oh Cupido!, abrásame en tu fuego
o a las voraces llamas al instante
tu débil forma a derretirse entrego.