El domingo

By Julio Herrera y Reissig

Te anuncia un ecuménico amasijo de hogaza,

que el instinto del gato incuba antes que el horno

La grey que se empavesa de sacrílego adorno,

te sustancia en un módico pavo real de zaraza.

Un rezongo de abejas beatifica y solaza

tu sopor, que no turban ni la rueca ni el torno

Tú irritas a los sapos líricos del contorno;

y plebeyo te insulta doble sol en la plaza

¡Oh, domingo! La infancia de espíritu te sueña,

y el pobre mendicante que el que más te ordeña

Tu genio bueno a todos cura de los ayunos,

la Misa te prestigia con insignes vocablos,

y te bendice el beato rumiar de los vacunos

que sueñan en el tímido Bethlem de los establos