El granjero

By Julio Herrera y Reissig

Isaac, Mago en la siembra, gracias al recio puño,

intuye de la geórgica progenie, línea a línea:

ama a la remolacha, buena porque es sanguínea

al apio vil y al torpe alcornoque gascuño

Respetan por inocuo todos, su refunfuño:

el melón insinuante y la poma virgínea,

el perejil humilde y la uva apolínea

y el ajo, maldiciente canalla del terruño.

En el gesto ermitaño de la barba, su risa

desciende como un óleo de consejo y de misa

El puede, aunque reumático, sustentar una mole;

San Isidro y las hadas miman su blanco lecho

Y el sudor que adereza el buen pan de la prole

condecora diamantes de honradez en su pecho