El guardiero

By Rosa Kruger

Cabe un hermoso y fresco bosquecillo

de gemidoras cañas resonantes,

de un riachuelo las aguas ondulantes

lucen su claro y transparente brillo

Da su olor a la brisa el romerillo,

y sus cantares dulces, penetrantes,

de una ceiba en las ramas odorantes,

exhala el inocente pajarillo.

Allí a la orilla del ameno río,

bajo la sombra del Jagüey frondoso,

se alza humilde y fantástico un bohío;

y bajo de su techo misterioso,

al son de su instrumento lastimero,

canta en la tarde el rústico guardiero.