El insomnio

By Gabriel García Tassara

El rayo azul de la naciente aurora

penetra ya la espesa celosía,

y huye al sonar el cántico del día

de las tinieblas la glacial señora

Y en vano el sueño y la quietud implora

del cielo sordo la plegaria mía;

sufra también del mundo en la alegría

el que del mundo la tristeza llora

Fiebre, insomnio y delirio y mi despecho

los genios son que sus fatales teas

en torno vibran de mi ardiente lecho

Ven con la eternidad si esto deseas,

hiere mi sien, sepúltate en mi pecho,

y, ¡oh sueño!, ven aunque la muerte seas.