El magistral

By Joaquín G. Losada

Como el gimnasta vive del trapecio,

él vive de la cátedra sagrada:

sube al púlpito erguido, con mirada

arrogante y con aire de desprecio

Escupe, agita el brazo, chilla recio,

aturde el templo con su voz cascada,

y aunque habla mucho sin que exprese nada,

admira su oratoria el vulgo necio.

Es un santo, es un hombre docto y grave,

dicen, el magistral Luis Elice,

y el eco lo repite por la nave.

Mas yo juro, aunque al vulgo escandalice,

que es un barbián que dice lo que sabe

y no sabe jamás lo que se dice.