El mando

By Francisco Javier Ugarte y Pages

Dame, Señor, inspiración y aliento

para cumplir la ley de mi destino;

dame luz que ilumine mi camino

y esclarezca mi oscuro entendimiento.

Dame juntos prudencia y ardimiento,

rectitud y piedad, saber y tino

Me alzó a la cumbre tu poder divino:

no me abandones al furor del viento

¡Mísero mando! Vanidad de un día,

soñar en verso y despertar en prosa

¿Es represión? ¡Nefanda tiranía!

¿Es tolerancia? ¡Flojedad odiosa!

-Sólo acierta, Señor, el que confía

en su honor y en tu ayuda generosa.