El obrero

By Belisario Nodarse

Después de ser para el estéril huerto

preciosísimo germen de primores;

y, esquivando de Febo los ardores

más de un cáliz logro dejar abierto

Después de levantar seguro puerto

que la fiebre extinguió de mil dolores;

y, a costa de inhumanos sinsabores,

hizo brotar la planta en el desierto.

En su choza infeliz mira el quebranto;

el hambre, el torcedor, la desventura:

¡terrible cuadro de dolor y espanto!

Y, como premio a la misión más pura,

siente en sus tristes párpados el llanto

en la noche sin fin de su amargura