El otoño

By Rosario de Acuña

Templa su fuego el sol bajo el nublado;

las nieblas rompen sus tupidos velos

y desciende la lluvia, y arroyuelos

de límpido cristal recoge el prado

Pájaro amante, insecto enamorado,

sienten, última vez, ardientes celos;

marchan la golondrina y sus polluelos:

se adorna el bosque de matiz dorado

¡Ya está aquí! El mar levanta sus espumas

y acres perfumes a la tierra envía

¿Quién no le ama? Entre rosadas brumas,

coronado de mirtos y laureles,

viene dando a las vides ambrosía,

vertiendo frutas, regalando mieles!