El pan del cielo

By José Peris y Pascual

¿Y desciendes, Señor, de tu morada,

para que yo en mi pecho te de abrigo?

Para que el polvo vil se una contigo,

¿tu majestad reduces a la nada?

¿Cómo podré a tu mesa regalada

sentarme ¡oh Dios! cual tu mejor amigo,

ser de tu inmensa caridad testigo,

y allí comer tu carne inmaculada?

Mas ven a mí, riquísimo alimento,

hárteme yo del Pan sacramentado,

y en gloria trocarás tu abatimiento:

Pues porque Tú no quedes humillado,

me veré yo ascendido hasta tu asiento,

y casi en otro Dios transfigurado.