El pan eucarístico

By Bernardo López García

Tú nos diste la luz, nos diste el viento,

la cumbre secular, y el océano;

con tu gigante y poderosa mano,

hiciste al mundo del mortal asiento.

Tú nos diste el amor y el sentimiento

y el genio de las artes soberano;

tú bajaste a la tierra, como hermano

de a criatura que te alzó el tormento

Tú diste al hombre del saber la palma;

la fe que alumbra; la razón que advierte;

la religión que los pesares calma;

¡y grande, santo, generoso y fuerte,

te diste Tú, como manjar del alma,

al mundo infame que te dio la muerte.