El Pardo

By Manuel José Othón

El tiempo se ha dormido Del reloj de la torre

las agujas, que un dedo misterioso ha parado,

una hora señalan que pasó Encantado

está el lugar viviendo esa hora que no corre

Hay flores del castillo en la vieja ventana

cuyo cancel labrado escuchó madrigales;

piafan en el patio los corceles reales,

y los monjes descienden de la cumbre cercana

Recorren su espesura las heráldicas reses

y sus cielos las aves que en las fiestas monteses,

al sonar de las trompas, perseguía el azor.

Y de la brisa al soplo, de melodía suave,

aún columpia sus ramas una encina, que sabe

de nuestro rey Poeta los secretos de amor