EL PARQUE SOLITARIO
Envuelto en sombras duerme en el misterio
de la noche plateada el olvidado
parque; glosa la brisa en el salterio
mágico del frondaje desmayado
leve cantata de sutil pesar.
Surca las ondas una azul estela
que un barco deja sobre el glauco mar.
Un ave pía con fugaz cautela...
Es una queja el canto de la fuente
que va evocando mil recuerdos viejos,
mientras sus aguas hacia el cielo miran.
Y en un espasmo de ansiedad ardiente,
se alzan hasta los astros que allá lejos,
plenos de amor por su pasión suspiran.