El pintor ciego

By Juan Eugenio Hartzenbusch

Faltó la luz al genio peregrino,

de la gloria de Aquiles instrumento;

mas sin la luz quedole el pensamiento,

y a la inmortalidad libró el camino.

Vendad los ojos con doblado lino

a Fidias y Arión; Fidias a tiento

la cara esculpe, y Arión el viento

suspende con su cántico divino

¿Qué le resta al discípulo de Apeles

cuando, sin ver, con lágrimas de artista

riega desesperado sus pinceles?

«Para que yo, Destino, te resiste,

dame (dirá) que olvide mis laureles,

y arráncame a la par talento y vista »