El poema del amor y de la muerte – I

By Luis Rodríguez Embil

Hace tres meses que Madona Lisa,

la esposa del Francesco del Giocondo,

acude al «atélier» del duro y hondo

Leonardo; y hoy, tras de escuchar la Misa.

en Santa Croce, hermética y sumisa

ha entrado la Señora, acompañada

de su ama de llaves, y, sentada

frente al pintor, le entrega su sonrisa

Los músicos Salaino y Atalante

mezclan, muy piano, vagorosamente,

los sones del laúd y de la viola

Duerme el ama Gioconda, un breve instante,

mira a Vinci La mira él sonriente

Solo él con ella está, y ella, en él, sola.