El poeta galante – IV

By José Santos Chocano

Y bien: todo ese tiempo de vidas amorosas

se estremece en la lira del poeta risueño,

que aparece en diez lustros como el único dueño

de cuanto sabe a mieles y cuanto huele a rosas

El poeta sonríe cuando habla de esas cosas;

y a través de su canto, como a través de un sueño,

Jesucristo sonríe también desde su leño

y todas las sonrisas se vuelven mariposas.

Noble, irónico, fino, disimula el manto

de su verso, el poeta, todo el vicio: su canto

torna el mal de las gentes en artístico bien;

y, resaltando sobre la liviandad oscura,

de esa edad que él cantaba, sólo, al fin, su figura

quedará por los siglos de los siglos Amén