El primer beso

By Antonio Fernández Grilo

En el cielo la luna sonreía,

brillaban apacibles las estrellas,

y pálidas tus manos como ellas

amoroso en mis manos oprimía.

El velo de tus párpados cubría

miradas que el rubor hizo más bellas,

y el viento a nuestras tímidas querellas

con su murmullo blando respondía

Yo contemplo en mi delirio ardiente

tu rostro, de mi amor en el exceso;

tú reclinabas sobre mí la frente

¡Sublime languidez! dulce embeleso,

que al unir nuestros labios de repente

prendió dos almas en la red de un beso