El primer hijo

By Juan Antonio Cavestany

En rosa de magnífica opulencia

el capullo de ayer se ha convertido

¡Tan niña y madre ya ! Dios ha querido

partir en dos mitades tu existencia

Yo te he visto nacer, y en tu presencia

hoy me siento turbado y conmovido;

¿por qué la que en mis brazos he tenido

veneración me inspira y reverencia?

¡Ah! Porque emblemas del amor sagrado

del sacrificio que con él se aduna,

de un bien perfecto, puro, inmaculado,

sólo dos nos ofrece la fortuna:

primero, el Hombre Dios crucificado;

después, una mujer junto a una cuna!