El regreso

By E. Rebaque Thuillier

Implorando el perdón de aquel desvío

que abrió en mi pecho tan profunda herida,

volviste a mí, cuitada y abatida

por los males, el mundo y el hastío

Tu acento de dolor movió mi pío

espíritu al perdón, y conmovida,

la honda ansiedad en tu alma contenida

vertiste entonces sobre el pecho mío

Y fue rotundo tu arrepentimiento

Sobre el miraje de ancestral tormento

esparció claridad tu desagravio

Y tu llanto, no obstante su amargura,

como un licor de amor y de ventura

gustó con loca exaltación mi labio!