El ruiseñor y la rosa

By Fray Jerónimo de San José

Aquélla, la más dulce de las aves,

y ésta, la más hermosa de las flores,

esparcían blandísimos amores

en cánticos y nácares süaves

Cuando suspensa, entre cuidados graves,

un alma, que atendía a sus primores,

arrebatada a objetos superiores,

les entregó del corazón las llaves

«Si aquí -dijo- en el yermo de esta vida

tanto una rosa, un ruiseñor eleva

(¡tan grande es su belleza y su dulzura!),

¿cuál será la floreta prometida?

¡Oh dulce melodía siempre nueva!

¡Oh siempre floridísima hermosura!»