El temor que tenía Lisi de los truenos

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

¿Temes, ¡oh Lisi!, a Júpiter Tonante,

y pálido tu sol sus llamas mira,

cuando Jove, del ceño de tu ira,

tiembla vencido y de querella amante?

Témale armado el pertinaz gigante

que a la conquista de su trono aspira;

y Juno, que celoso le suspira,

le tema ardiendo y en tu amor constante.

A ti el trueno es requiebro, si amenaza

el tirano, le atiende en el tesoro,

cuando su sien temor precioso enlaza.

Al robre baja en rayo y a ti en oro;

y si renueva Amor la antigua traza,

en lugar de tronar, bramará toro.