El trabucaire

By Juan del Pueblo

Trata a la libertad con dura saña

y por echarse al campo tiene prisa,

pues jura que le carga decir misa

en no siendo la misa de campaña

Al pensar que otra vez afrente a España

guerra vil, no civil, que halla precisa,

a sus labios asoma una sonrisa

como sale de un antro una alimaña

Diera lo que idolatra su dinero,

por convertir el cíngulo en canana

y el cáliz en trabuco naranjero,

el altar en reducto o en trinchera,

y a su impúdica torpe barragana,

en graciosa y lasciva cantinera.