El único día del paraíso – I

By Gaspar Núñez de Arce

En la bóveda azul, antes sombría,

el fulgor de la gloria reverbera,

y es el mundo en su breve primavera

todo amor, todo paz, todo armonía.

¡Con qué infantil y extática alegría

alzan su vista a la insondable esfera

Eva y Adán, cuando por vez primera

abren los ojos a la luz del día!

Rinden al hombre, sazonado fruto

la tierra, el cielo su vital fluido,

música el bosque y obediencia el bruto

Todos vienen a un signo de su dedo:

que, en brazos del dolor, aún no ha nacido

de las entrañas de la culpa el miedo