El único día del paraíso – II

By Gaspar Núñez de Arce

Despliega el sol, que por Oriente asoma

con regia majestad, su intensa llama

y el calor de la vida desparrama

por la extendida vega y fértil loma.

Gustando, incautos, la madura poma

cuyo jugo sus picos embalsama,

juntos se posan en la misma rama

el halcón y la tímida paloma

Por el llano, feraz sin que la reja

le desgarre inclemente, en paz bendita

pastan el lobo y la sufrida oveja

Y en el Edén florido, que palpita

como un seno fecundo, se refleja

la calma de los cielos infinita