El venablo

By Carlos Valverde López

El venablo me hirió, la flecha oscura,

del alto pecho la pasión florida

errática vagó, franca la herida

que irisa el resplandor de su hermosura

Sembrada la ilusión su flor madura

germinó en el torrente concebida

de un dorado fulgor, estremecida

y abierta en arrebol a su tersura

La vide se enroscó, la sierpe abraza

en sáfico jadeo de brocados

el manto carmesí de su conjuro

y el albo talismán de su coraza

esconde en lo profundo troquelados

los aciagos designios que aventuro