¡El verdadero héroe!
El férreo arado que su pie oprimía
trocose a su pesar en arma fiera
y del suelo feliz donde viviera,
la Ley levóle a la Manigua impía
El negro artero con tenaz porfía
quiso atajarle en su triunfal carrera
y al negro destrozó con faz severa,
y al yanqui rechazó con gallardía
¡El clima insano con traidora saña
mató su fortaleza y su organismo
y enfermo vino a su querida España!
¡Oh! fuerte campeón soldado rudo,
yo admiro tu valor y tu heroísmo
y lleno de entusiasmo te saludo!