El viejo sátiro

By Amado Nervo

En el tronco de sepia de una encina

que lujuriosa floración reviste,

un sátiro senil, débil y triste,

con gesto fatigado se reclina

Ya murió para él la venusina

estación, Afrodita no le asiste

ni le quieren las ninfas ; ya no existe

el placer, y la atrofia se avecina

Sin estímulos ya, sin ilusiones,

apoya entre los dedos los pitones,

encoge las pezuñas, con marasmo,

entrecierra los ojos verde umbrío,

y pasa por su rostro de cabrío

el tedio de una vida sin espasmo