El vividor

By Juan del Pueblo

Convertido el bonete en leopoldina

y en guerrero uniforme la sotana

sobre una yegua torda o alazana

difícilmente al cura se adivina

Pronto con lo marcial se contamina

y es su conducta franca y campechana;

dice una misa al mes o a la semana,

y casi se le olvida la doctrina.

Aunque tiene de cura algún resabio,

el porte airoso y bélico le abona

y es un buen vividor, si no es un sabio.

Con un poco de pelo en la corona

y otro poco de pelo sobre el labio,

cualquiera le tomara por persona.