Ella vino hacia mí...

By J. Goy de Silva

Sonrientes sus ojos me besaron,

mientras su boca apenas sonreía,

porque, sin duda, revelar temía

el sentir que sus ojos expresaron

¿A qué disimular si al fin cantaron

las niñas de los ojos la alegría

de asomarse a la luz de un nuevo día

en que Cupido y Psiquis se encontraron?

Eso ocurrió a la vuelta de un sendero

del jardín de la vida, en el estío

Ella vino hacia mí con pie ligero

Mecíase en su pecho una camelia

Se encendió una ilusión sobre mi hastío

¡Era mi Beatriz, no era mi Ofelia!