ELOGIO DE LA REINA I

By Manuel Bernabé

¡Reina de la hermosura! Cuando yo era aún niño,

soñaba en unos lindos juguetes de cartón;

en tener zapatitos blancos como el armiño

y lanzar en canutos espumas de jabón.

Después, ya ida la infancia, cuando pacté mis bodas

con la ilusión y supe de saudades de amor,

soñé en una princesa más hermosa que todas,

más luciente que estrella, más fragante que flor.

Buscando me vio el día, me halló la noche en sierras,

pero mi ensueño azul no floreció en mis tierras,

hasta que, navegando en el florido abril,

yo te entreví dormida en un rayo de luna.

¡Hermosa eres, Cecilia! ¡Bendita sea tu cuna,

y bendita tu madre y tu tierra gentil!

¡Y es que en toda Cebú,

vergel maravilloso de sol y de fortuna,

Dios no creó una rosa tan linda como tú!