Elogio funeral a Don Melchor de Bracamonte, hijo de los Condes de Peñaranda, gra...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Siempre, Melchor, fue bienaventurada

tu vida en tantos trances en el suelo;

y es bienaventurada ya en el cielo,

en donde sólo pudo ser premiada.

Sin ti quedó la guerra desarmada

y el mérito agraviado sin consuelo,

la nobleza y valor en llanto y duelo.

y la satisfacción mal disfamada.

Cuanto no te premiaron, mereciste,

y el premio en tu valor acobardaste,

y el excederle fue lo que tuviste.

El cargo que en el mundo no alcanzaste,

es el que yace, el huérfano y el triste:

que tú de su desdén te coronaste.