ELOGIOS A RECTO II

By Manuel Bernabé

Y pues diste en la clave, el misterio

quedó hecho flor en descarnada hoja,

yo vi errar como un ave la congoja

en ciertos allegados de tu imperio.

Tú imaginaste bálsamo y cauterio

de redención sobre la mancha roja;

pero la piel que se quemó se enoja

y da en improvisar un magisterio.

Solo en las sombras es la trama eterna

del cañamazo de la vida hodierna,

hiel de modernidad, verbo de lidia...

¿ Qué culpa tienes tú de que la fiera

aulle en derredor, si en tu carrera

tienes por gala fatigar la Envidia?