En el álbum de la señora Baronesa de Fuente Rubio

By Antonio Fernández Grilo

Cuando en velos de sombras se perdían

del rojo sol los últimos colores,

en un verde pensil, cuna de amores,

vuestros hijos, señora, sonreían

Mis ojos con ternura les veían

cual leves mariposas entre flores,

y al mirar sus hechizos seductores

así mis labios con afán decían:

¡Quién os dio la pureza que rebosa

por vuestro rostro cándido, inocente!

¡Quién la modestia, la virtud preciosa!

Y el eco murmuraba dulcemente:

«Vuelve los ojos a su madre hermosa

y de esas prendas hallarás la fuente »