En el álbum de la señora doña Tomasa Andrés de Bretón
¡Cuál como tú feliz, bella Tomasa,
en quien Bretón extático se mira,
y en tu amor quincenal (no, no es mentira:
vuelve la hoja y lo verás) se abrasa.
«Hermosa, mucho más, la tengo en casa»,
dice a toda beldad que el mundo admira
Tus ojos son el numen que le inspira;
tuyo el hechizo que a sus versos pasa.
Sólo falta ¡oh dolor! que en la terneza
de sus deliquios conyugales, cuando
a la diosa de Amor, no a Febo, invoque,
la gran fecundidad de su cabeza,
la unidad de lugar atropellando,
en punto menos alto se coloque.