En el álbum de Pepe
¿La amaste? Pues olvídala Esta vida
de bienes duraderos tan escasa;
amando y olvidando se nos pasa
y cuanto más se vive más se olvida
Una pasión es fiebre que, homicida,
se nos mete cual Pedro por su casa
dentro del corazón, y nos le abrasa
No hay, pues, que dar a la pasión cabida.
La mujer es un ángel, no lo niego;
pero, Pepe, la Biblia es testimonio
de que la echaron del Paraíso luego:
estaba en relación con el Demonio,
y, como no ha quebrado, a pensar llego
que ya hasta contrajeron matrimonio