EN EL COLUMPIO
Vuela el columpio tenso de dos añosos nangkas
Mientras todo lo llenas de risas y de aromas.
Y de entre los encajes de tus enaguas blancas
Surgen tus pies desnudos, blancos como palomas.
Se cayeron tus corchos y yerran en la brisa
Tus cabellos flotantes y negros de tagala.
Marchitado el pañuelo de tu mustia camisa
Sobre un hombro te tiembla caído como un ala . . .
¡Vuela el columpio, vuela el columpio, vuela! . ..
Y en la tarde que envuelve al jardín de la Escuela
En sus tintas de púrpura y esmeralda orientales,
Pareces en el viento un ilang-ilang de oro
Rompiéndote los pétalos en un dulce y sonoro
Tremular de esbelteces y curvas virginales.. .