En el entierro de Casal

By Mercedes Matamoros

Atenta muchedumbre conmovida

ve pasar en silencio reverente,

el sombrío ataúd del que doliente

encontró pocas flores en la vida

Llora una juventud desvanecida,

el triste eclipse de una luz naciente;

solo allí el envidioso, internamente

a la Muerte le da la bienvenida.

Enemigo de Dios y de su hechura

lo mismo es Satanás; con loco anhelo

llegar quiso hasta Él, y en su amargura

de gozo cruel su corazón palpita,

cada vez que una nube enturbia el cielo,

cada vez que una rosa se marchita.