En el segundo aniversario de la instalación de la república

By Eliseo Giberga

El breve tallo, que en labor paciente

hoy empieza a romper la tierra dura,

árbol será mañana, cuya altura

hasta los cielos llevará su frente

Al cansado arador sombra clemente

dará en su hojas y en su fruto hartura;

a su pobre heredad cerca segura;

a su humilde cocina brasa ardiente

Y una y otra, robusta y vividora,

luenga prole, sin término y sin cuento,

verá en torno del árbol cada aurora

¡Tal, de un pueblo feliz gloria y sustento,

la República dure vencedora

de los tiempos, cien siglos y otros ciento!