En el segundo centenario de D. Pedro Calderón de la Barca – VII

By Numa Pompilio Llona

Desde las playas de la mar de Atlante

tendido, hasta el confín remoto hesperio,

y el Ártico y Antártico Hemisferio

abarcando con brazos de gigante;

bajo sus pies el rayo fulminante

en las garras del ave del Imperio;

así el mundo, doblado al yugo ibero,

miró de España al Júpiter Tonante:

Y, entre el asombro del linaje humano,

brotó en seguida -tras- congoja acerba,

tras dolorosa agitación confusa,

del gran cerebro del coloso hispano,

armada y refulgente cual Minerva,

¡Oh, Calderón! ¡tu prodigiosa Musa!