En el templo

By Juana Borrero

Se llena de creyentes el templo solitario

y a los acordes graves del órgano sonoro,

se mezclan en la atmósfera serena del santuario

las voces cristalinas que vibran en el coro

Entre las blancas nubes que arroja el incensario

miro, con las pupilas nubladas por el lloro,

que el sacerdote humilde, de pie junto al sagrario

entre las manos puras eleva el cáliz de oro

Y así como el incienso que ante la imagen flota

impregna de sutiles perfumes el ambiente,

perfuman tu recuerdo mi mente visionaria,

y de mis labios trémulos y suplicantes, brota

tu nombre idolatrado, que vibra dulcemente

mezclado con las frases que forman mi plegaria!