En la aldea

By Francisco Lles

Los tordos han cantado en la espesura:

se funde en la quietud de la pradera

un manzano, borbota, en la ribera

del bosque, un agua cristalina y pura

Enfloran los castaños en la altura

del coto vecinal La carretera

como cinta de nieve, reverbera

en medio del verdor de la llanura

El campanario secular adquiere,

bajo su capa de tupida hiedra,

un dejo de tenaz melancolía;

y en la paz del crepúsculo que muere

cierra sus ojos de hormigón y piedra

cansados de observar la lejanía