EN LA DISTANCIA
Cuéntanme de tu gracia y ufanía
prodigios mil, clara deidad ausente,
que Dios negó, para adornar tu frente,
más viva lumbre al luminar del día;
Que tal es tu beldad que se diría
cifra y apoteosis del Oriente,
vaso de inspiración, eterna fuente
de cuyas aguas nace Poesía.
Como el cielo en la linfa del regato,
en los estrechos lindes de un retrato
se aprisiona tu indígena elegancia.
Di, ¿por qué el alma se me pone triste
cuando los ojos no te ven? ¿Existe
tu conjuro de amor en la distancia?