En la muerte de Lincoln

By Ángel María Dacarrete

No sobre el campo del honor caído,

ni de banderas bélicas cubierto

dejó a ese cuerpo ensangrentado y yerto

su espíritu inmortal nunca rendido.

Del lauro ya del vencedor ceñido

la ambición y el rencor, en vil concierto

con golpe aleve le postraron muerto,

la desgracia infamando del vencido

Mas la mano del bárbaro homicida,

nuevo triunfo a los triunfos eslabona

con que ilustró su generosa vida

¡Qué llora el mundo su fatal partida,

y brilla más que la imperial corona

la noble sangre de su frente herida!