En la muerte de Lope de Vega
Discurre a Etiopía el ave no engendrada,
de admirables despojos revestida,
de volátil escuadra perseguida,
porque la miran digna de envidiada.
Edad y gloria logra dilatada,
hasta que en la materia prevenida
introduce alta llama, que la vida
le quita a un tiempo, y deja renovada
Tal, o Lope, Español Fénix, volaste,
y a pesar de la envidia, que venciste,
triunfos de aplausos general lograste.
Y bien que a ley fatal obedeciste,
vida igual a los siglos vinculaste
en la sobras insignes que escribiste.