En la muerte de mi primo Santiago Montes de Oca y

By Luisa Pérez de Zambrana

Deja que ponga en tu sepulcro frío

un ciprés y una triste pasionaria,

y alzando al cielo mística plegaria

sus hojas bañe con el llanto mío

Deja que a impulso del dolor sombrío

al umbral de la tumba solitaria

llore, Santiago, de la suerte varia

ese decreto por demás impío

Que de tu edad en la brillante aurora,

cuando todo a tu vista era risueño,

¡ay! sonó de tu fin la triste hora;

cerró sus ojos el eterno sueño;

mas ya tu alma exenta de disgustos

voló a do van las almas de los justos